Extracción de resina de la marihuana paso a paso

Receta casera para hacer extracción de resina de la marihuana

¿Has escuchado hablar del aceite de Rick Simpson, del extracto puro de Cannabis o del aceite comestible de marihuana? Todos ellos son concentrados de cannabinoides que se elaboran con un proceso relativamente simple que consiste básicamente en la extracción de resina de la marihuana, y tienen gran cantidad de aplicaciones medicinales.

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¿Para qué enfermedades sirve el aceite concentrado de marihuana?

A medida que avanzan los estudios sobre los beneficios de la marihuana para la salud se descubren nuevas aplicaciones medicinales.

Este extracto de marihuana es especialmente útil para personas que sufren cáncer, epilepsia, dolor crónico, artritis y dolores articulares, fibromialgia, náusea derivada de quimioterapia, falta de apetito, espasmos musculares, insomnio, asma, enfermedad de Chrohn, esclerosis múltiple, dolores neuropáticos, osteoporosis, trastorno por estrés postraumático, Parkinson y linfoma de Hodgkin, entre otras.

La extracción de resina permite obtener una sustancia que, además de comestible y saludable, es increíblemente concentrada. Los cannabinoides están tan concentrados en este aceite espeso que basta solo una gota para sentir sus efectos terapéuticos.

Dosis medicinales de aceite concentrado de marihuana

Este aceite es sumamente concentrado y tiene que ser administrado con cuidado, en especial en personas que no han desarrollado tolerancia al Cannabis anteriormente. Además, es una sustancia comestible, pero no apta para fumar o vaporizar.

Para comenzar, lo aconsejable es ingerir una gota bien pequeña (de un tamaño equivalente a medio grano de arroz). Luego se puede ir aumentando la dosis de ser necesario, pero poco a poco. De lo contrario el efecto puede ser bastante desagradable.

Para que os deis una idea, la dosis máxima suele ser de 3 gotas diarias, consumidas a lo largo del día, y en caso de pacientes con enfermedades muy severas.

Cómo hacer una extracción de resina de la marihuana al estilo Rick Simpson

Si has visto los videos de Rick Simpson para fabricar el aceite concentrado de marihuana, tal vez te haya pasado como a la mayoría de nosotros, que nos hemos quedado un poco perplejos con las cantidades industriales que maneja este señor.

Seguramente ni tienes medio kilo de marihuana para procesar, ni necesitas tantísimo aceite. Así que vamos a ver cómo preparar este mismo aceite pero en pequeñas cantidades. De esta forma, además, podrás hacer intentos con distintas variedades cannábicas y comprobar las diferencias del efecto de unas y otras.

Ingredientes

  • 30 gramos de cogollos de marihuana medicinal. En su defecto, puedes usar entre 60 y 90 gramos de materia que incluya flores, recortes de hojas y pequeños tallos.
  • 4 litros de solvente. Averigua cuáles son los alcoholes más puros que puedes conseguir que sean aptos para consumo humano, y que tengan el mayor volumen del alcohol. Si bien el alcohol se evaporará en el proceso, es importante que no uses un producto que pueda dejar restos tóxicos en la preparación. En las farmacias encontrarás algunas opciones; también puedes pedir alcohol isopropílico o buscar una bebida blanca de alta graduación (Bacardi 151 tiene uno de los mayores volúmenes alcohólicos).
  • un cuenco mediano de cerámica o cristal (no se aconseja usar recipientes plásticos ni metálicos).
  • una cuchara grande, mejor si es de madera.
  • algo que te sirva de colador para separar el extracto con alcohol de los restos de planta, como filtros de café, coladores, medias, muselina, paño de quesos, etc.
  • un recipiente donde volcar a preparación, como una taza grande, por ejemplo.
  • elementos para baño maría, que bien pueden ser una sartén y un cuenco, por ejemplo. Lo importante es que el recipiente donde coloques la preparación tenga cierre hermético, y que no toque directamente la fuente de calor.
  • espátula de silicona.
  • jeringas de plástico.

Precauciones

La combinación de alcohol y calor puede ser explosiva, por lo que tendrás que tomar precauciones para preparar este aceite sin tener inconvenientes. Te rogamos que sigas estas precauciones al pie de la letra, ya que al tratar con sustancias inflamables todos los cuidados pueden ser pocos, y el más mínimo descuido podría ocasionar un incendio.

Lo más importante es que:

  • evites usar fuego. Utiliza una cocina eléctrica para que no haya llamas que puedan combustionar el alcohol de la preparación. Si no te queda más opción, multiplica el cuidado en la elaboración, asegúrate de que el fuego esté lejos de cualquier producto inflamable.
  • tengas una buena ventilación. Por un lado porque los vapores del solvente no son lo más saludable para respirar, y segundo porque al eliminar dichos vapores disminuye notablemente el riesgo de accidentes e incendios. Pon el extractor de la cocina a tope, enciende el ventilador y abre las ventanas.
  • no se te ocurra fumar ni tener nada con fuego cerca, coloca el solvente a una distancia importante de la fuente de calor, y ten a mano una tapa con la que, en caso de fuego, puedas cubrir herméticamente la preparación y extinguirlo.
  • por si las moscas, un extintor nunca está de más. Recuerda que estarás trabajando con sustancias volátiles inestables que se pueden incendiar con el calor. Comprueba que no esté vencido.
  • pongas toda tu atención al 150% en la elaboración, no te distraigas ni le quites los ojos de encima, no te descuides ni estés entretenido con otras cuestiones.

Instrucciones

A medida que vayas practicando te irá saliendo mejor y más rápido. Para la primera vez necesitarás poner toda tu atención en la elaboración, no quitarle los ojos ni un momento, y reservarte unas 2 horas para acabar el proceso.

Cuando tengas todo listo, incluyendo los cogollos ya picados, sigue estos pasos:

  1. Coloca la marihuana medicinal en el cuenco. El cuenco tiene que ser suficientemente grande para que entre también el líquido solvente.
  2. Añade el alcohol o disolvente. Una vez que cubra toda la marihuana agrega un par de dedos más.
  3. Mezcla la marihuana con el alcohol durante unos 3 minutos con la cuchara para conseguir disolver lo más posible la resina. Remuévela y aplástala un poco para asegurarte de que el alcohol entre en contacto con todo el material para obtener el máximo de cannabinoides en la preparación. Con este paso obtendrás alrededor del 75% de las sustancias medicinales.
  4. Usa el filtro para pasar el líquido al otro recipiente y separar la parte sólida. Este líquido será de color verdoso o amarronado.
  5. Para aprovechar al máximo la marihuana, repite el proceso una vez más. Vuelve a utilizar la parte sólida que has separado, con más alcohol, y vuelta a revolver y filtrar. Con este paso ya habrás obtenido casi el 100% de los cannabinoides.
  6. Ahora, pon la mezcla del solvente con los cannabinoides a baño maría. Este paso es importante por 3 motivos: conseguirás que se evapore lentamente el alcohol, evitarás que se quemen los cannabinoides y los descarboxilarás (es decir, “activarás” el THC). Si no te ha entrado toda la preparación en el cazo que has puesto a baño maría, no hay problema. A medida que se vaya evaporando el alcohol podrás ir agregando más preparación.
  7. Mientras dure este proceso recuerda tener el espacio bien ventilado, intenta no respirar demasiado los gases del solvente y, por supuesto, no fumes ni utilices nada que pueda generar chispas. Estas precauciones son vitales para hacer el extracto de resina sin accidentes.
  8. Cuando se haya evaporado todo el alcohol, sube la temperatura hasta que notes pequeñas burbujitas en la superficie de la preparación, y llegado este punto, apaga el calor por completo. El agua caliente de baño maría hará que se acaben de evaporar lo que pudiera quedar de alcohol, y mejor aún si vas removiendo la preparación con la espátula de silicona, que acelerará la evaporación.
  9. Una vez que la preparación deje de burbujear, debería tener una consistencia espesa. Si te ha quedado aún líquida, vuelve a darle calor para que se evapore todo el alcohol, pero a una temperatura mínima para no arruinar los componentes medicinales.
  10. Cuando se haya evaporado todo, deberías encontrar en el recipiente una mezcla bien densa, que se espesará aún más a medida que se enfríe.
  11. Este es el momento de actuar rápido, ya que antes de que se enfríe debes extraer el aceite con las jeringuillas de plástico, que además son ideales para almacenarlo y dosificarlo.
  12. Probablemente aún te quedarán algunos restos en el recipiente; usa la espátula para recoger todo lo que puedas del fondo y de los bordes; recuerda que es una preparación muy concentrada y cada pizca en una dosis medicinal. Lo puedes poner en otro recipiente pequeño y con tapa, y luego con un palillo ir dosificándolo.
  13. Si el aceite se solidifica demasiado y no puedes extraerlo de la jeringa, ponga un momento en agua caliente para ablandarlo.
  14. Recuerda almacenar la preparación en un espacio oscuro y fresco.

Te dejamos este video que, aunque está en inglés, te servirá de guía para ver el proceso de elaboración de aceite de concentrado de marihuana, paso a paso.

¿Con qué variedades se hace la extracción de resina de la marihuana?

Llegados a este punto, ya no hay recetas.

Y esto es porque hay que considerar dos aspectos claves: el principal es qué síntomas o enfermedades se quiere tratar, ya que para algunos casos lo mejor será un preparado muy rico en THC, y para otros es mejor un alto porcentaje de CBD. Y por supuesto, en el medio hay cientos de variedades híbridas.

Por otro lado, también hay que considerar el efecto que va a producir, ya que en algunos casos la mejor opción medicinal puede no ser la que nos haga sentir mejor. Es decir, dentro de las variedades medicinales efectivas para tratar determinado trastorno habrá algunas que transmitan mayor sensación de bienestar, y otras que generarán cierta incomodidad. En este sentido es importante destacar que el THC produce efectos psicoactivos mientras que  el CBD no.

Lo más recomendable es que cada paciente haga su propio recorrido hasta que encuentre el equilibrio adecuado. Si eres consumidor de marihuana, empieza por probar con las variedades que más te gustan. Si nunca has consumido Cannabis, comenzar por variedades ricas en CBD puede ser una buena opción. De todos modos, la mayoría de los pacientes encuentran que lo que mejor les sienta es una combinación de THC y CBD.

A modo de sugerencia, las siguientes variedades tiene buena reputación por sus efectos medicinales:

Variedades con THC alto

Variedades con CBD alto

  • Pennywise
  • CBD Shark Shock
  • ComPassion
  • Cannatonic
  • Med Gom 1.0 (esta es una de las variedades autoflorecientes con mayor porcentaje de CBD)

Alternativas al extracto de marihuana concentrado

¿Es posible beneficiarse de los efectos terapéuticos del THC y CBD sin marihuana?

Sí, hay un par de productos en el mercado que se pueden adquirir en algunos países o estados, y que contienen CBD o THC.

Uno de ellos, tal vez el más conocido, sea el Marinol, que está preparado a base de un THC sintético. Sin embargo, no parece ser muy efectivo y, pudiendo obtenerse THC natural, resulta innecesario acudir a drogas sintéticas.

También existe otro producto llamado Sativex, que contiene derivados del THC y CBD. Pero la marihuana contiene muchos más cannabinoides, no solo estos dos. Y aunque poco se sabe aún de los demás, la experiencia parece demostrar que el conjunto de todos ellos es lo que resulta más beneficioso.

Finalmente, hay aceites de CBD a la venta en algunos países, pero en este caso hablamos de un producto derivado del cáñamo, que es de la familia de la marihuana sin ser lo mismo, y sus efectos sobre la salud aún no están demostrados.

De todos modos, ¿para qué comprar un producto sintético o de efectividad limitada que cuesta un buen dinero, cuando se puede fabricar en casa algo más completo, más efectivo, más beneficioso y más barato?

Preparar tu propia extracción de resina de la marihuana tiene muchas ventajas. Una de las principales es que eres tú quien decide qué material utilizar en la preparación. Con esto puedes controlar la calidad de la materia prima y sabrás qué variedad estás consumiendo, cuánto THC o CBD tiene, que otros ingredientes has incluido en la preparación, etc. Toda esta información es fundamental para que puedas escoger la opción que mejor se adapte a tus necesidades.

Además, en términos económicos la diferencia de comprar un aceite a prepararlo en casa es evidente. Una vez que aprendas hacerlo verás lo sencillo que es, y con relativamente poco esfuerzo tendrás lista tu medicina sin tener que desembolsar grandes cantidades.

Imagen tomada de Cure Your Own Cancer.

Remedio casero de marihuana para tratar CRPS

¿Qué es el CRPS?

Se conoce como CRPS al síndrome del dolor regional complejo (viene de las siglas en inglés Complex Regional Pain Syndrome), que es una enfermedad o trastorno de la que, desafortunadamente, poco se sabe aún.

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Se cree que está relacionado con un mal funcionamiento del sistema nervioso, aunque no necesariamente deriva de lesiones nerviosas. Quienes lo padecen sufren dolores candentes en determinadas partes del cuerpo, por general en las extremidades, que suelen ir acompañados de sudoración, inflamación o rigidez, cambios en la temperatura o color de la piel, aumento de la sensibilidad cutánea, etc.

A pesar de que se desconocen las causas, y al día de hoy no se conoce ninguna cura, sí que hay algunas opciones para paliar los síntomas y el dolor que provoca, y así mejorar la calidad de vida de quienes lo sufren.

Isy Aweigh es una de estas personas y luego de mucha investigación ha conseguido dar con un remedio casero de marihuana para tratar el CRPS que efectivamente le ayuda a sobrellevar su enfermedad. Hace un tiempo lo ha compartido en su blog, y creemos importante difundir esta información para quienes se encuentren en una situación similar.

A continuación, la receta de Isy a base de Cannabis para combatir el CRPS.

Receta para remedio casero de marihuana para tratar CRPS

Ingredientes

  • 5 variedades diferentes de Cannabis

¿Por qué 5 variedades? Por lo general se dice que es mejor utilizar más de una variedad en estos preparados, ya que cada una tiene una composición diferente de cannabinoides, y con la mezcla se consigue tener un espectro más completo. Pero si solo tienes una variedad, no pasa nada.

¿Cuáles? Es difícil determinar qué variedades son óptimas para cada trastorno, pero para el CRPS Isy recomienda que sean de dominancia sativa, ya que tienen mayor proporción de CBD, y que sean de cultivo exterior, ya que aparentemente tienen efectos más fuertes y duraderos.

  • Una mezcla con partes iguales de aceite de oliva y aceite de semillas de uva,
  • Aceite de coco,
  • Aceite esencial de clavo,
  • Aceite esencial de romero,
  • Consuelda (hierba opcional),
  • Aceite o hierba de San Juan (opcional),
  • Cera de abejas (opcional).

Utensilios

  • Cacerola para baño María,
  • Sartén de fondo grueso,
  • Filtro (sirven medias, filtro de pintura  o estopilla -paño de queso-, y muselina para el filtrado final),
  • Espátula o cuchara de cocina,
  • Termómetro de caramelo,
  • Frascos de cierre hermético,

Preparación

El proceso se divide, a grandes rasgos, en 3 etapas, en cada una de las cuales se obtiene una tanda de aceite diferente, y no se mezclan hasta el final. El motivo de este procedimiento es que cada uno de los aceites tendrá diferentes propiedades, por un lado, pero además, es una buena forma de prevenir accidentes en caso de que una de las tandas salga mal y al mezclarlo arruine el resto.

Proceso frío

Lleva unas 8 semanas, y solo requiere agitar la preparación un poco cada día.

  1. Para prepararlo solo necesitas moler los cogollos, meterlos en un frasco, cubrirlos con aceite (sin que el frasco quede lleno hasta arriba, hay que dejarle un poco de aire), y cerrar el frasco herméticamente.
  2. Luego lo dejas en un lugar fresco y oscuro, y cada día lo sacudes un poco. Luego de 8 semanas tendrá una textura viscosa, con consistencia cremosa y color pálido.
  3. Finalmente, lo debes colar (con una media o filtro de pintura), y verter el aceite en un frasco limpio y hermético, que luego conservarás en la nevera. La parte sólida que te haya quedado la usarás para la siguiente etapa.

Proceso cálido

Esta preparación lleva una hora, y unos 10 minutos más una vez que se ha enfriado.

  1. En este caso utilizamos todos los restos que nos han quedado luego de filtrar en la primera etapa, los colocamos en un frasco con tapa hermética y cubrimos con aceite de coco.
  2. Luego ponemos el frasco a baño María, controlando con el termómetro que la temperatura no pase de los 80º / 85º. Lo cocinaremos así durante 1 hora, revolviendo la preparación cada 5 minutos.
  3. Luego lo dejamos enfriar, y lo filtramos una vez más. Como esta vez la preparación es más espesa, es recomendable usar una media o paño de  queso doblado.

Proceso caliente

Para esta última etapa necesitamos calor, pero no nos sirve el baño María ya que no levanta suficiente temperatura, ni se aconseja tampoco usar calor eléctrico ya que puede destruir algunas de las moléculas esenciales.

Si no tienes gas en casa, puedes pillar una bombona de butano para camping, o, si vas a hacer este proceso muchas veces, lo ideal sería una cocina de camping de propano.

En este paso vamos a extraer lo que quede de THC, que será la parte más potente a la hora de aliviar dolores y espasmos. También es la parte más delicada del proceso ya que un exceso de temperatura podría arruinarlo todo.

  1. En un nuevo frasco pon la parte sólida que te quedó luego de acabar la preparación tibia y cúbrelo con aceite de coco. Pon mucha, pero mucha atención a la tempertura, ya que nunca debe pasar los 150º. De lo contrario, se te quemará y la preparación ya no surtirá ningún efecto. Si te sale mal este paso, lo mejor que puedes hacer es tirarlo a la basura. Lo peor que puedes hacer es mezclarlo con los aceites de los primeros pasos, ya que se te arruinará todo.
  2. Sin quitarle el ojo de encima ni un momento, cuécelo unos 20 minutos, revolviendo casi constantemente. Puedes agregarle la consuelda, que además de tener propiedades calmantes es muy saludable para la piel y ayuda a curar heridas y hematomas. Añade esta hierba poco a poco, sin agitar demasiado con la espátula.
  3. Ahora, baja el fuego al mínimo y cubre el recipiente dejando una pequeña abertura, y déjalo 10 minutos más removiéndolo ocasionalmente.
  4. Finalmente, deja que la preparación se enfríe y cuélala. La parte sólida ya se puede tirar, puesto que no hay nada más que extraer.

Una vez que has realizado estos tres pasos, puedes proceder a mezclar los 3 aceites.

  1. Primero calienta los aceites de la preparación en tibio y en caliente hasta que el aceite de coco se derrita pero sin que se caliente demasiado (a unos 50º sería ideal). Luego, retíralo del calor.
  2. Añade extracto de bálsamo de limón, que es útil para calmar nervios inflamados, y remuévelo. La parte de alcohol que tiene se habrá evaporado en un par de minutos.
  3. Cuando la mezcla se haya enfriado un poco pero siga líquida (entre 32 y 38º, que es cuando la puedes tocar sin problema), agrega el aceite de la preparación en frío. Es recomendable usar una espátula para sacar absolutamente todo lo que haya quedado en los bordes o fondo del frasco.
  4. Súmale ahora los aceites de romero y clavo, que mejorarán notablemente el aroma de la preparación. Además, el aceite de clavo reduce el dolor de los nervios sin estimularlos ni afectar los vasos sanguíneos, y el aceite de romero es excelente para conservar el producto final.
  5. Para acabar, coloca el aceite de marihuana en una frasco limpio de cierre hermético.

Esta preparación puede durar varios meses si la guardas en la nevera (no en el congelador!). Puede ser de gran utilidad tener varios frascos pequeños con la preparación, y así solo abres de a uno a medida que te haga falta. Puesto que es perecedero, cuando acabes un envase lávalo bien con agua caliente y abundante detergente.

En cuanto a la dosificación, varía de persona a persona. Suele ser suficiente con 1 a 3 gotas por toma, aunque si no es suficiente podrás aumentar la dosis. Simplemente ten en cuenta que si la dosis es mayor, los efectos también se sentirán bastante más y puede que no sea el momento perfecto para trabajar o realizar otras actividades que impliquen estar alerta y con claridad mental.

Creemos que esta receta puede ayudar a aliviar los síntomas de aquellas personas que sufran esta enfermedad tan desagradable. Si es tu caso y te animas a probarla, nos encantaría saber tu opinión sobre este remedio casero de marihuana para tratar el CRPS.

Para ver más recetas con propiedades medicinales visita nuestra sección de recetas con marihuana.

Imagen tomada de Rcdom.

Helado de marihuana y menta para las Navidades

Copa gourmet de helado de marihuana y menta

Para estas fechas tan especiales os proponemos una receta muy original: una copa helada de Cannabis compuesta por galletas de marihuana, con helado de menta y marihuana, y caramelo de Cannabis. ¡A que parece insuperable!

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Aunque tiene varias partes, es una receta de dificultad moderada, y las cantidades que se dan son para 6 raciones.

Ingredientes

Para las galletas de mantequilla de marihuana:

  • 1 1/4 taza de harina
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 taza de mantequilla de marihuana (1 parte de maría por 1 de mantequilla, cocida en una olla a fuego lento por 24 horas y luego colada)
  • 3/4 taza de azúcar granulada
  • 3/4 taza de azúcar moreno
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 huevos grandes
  • 1 taza de pepitas de chocolate
  • 3 barras de caramelo machacadas

Para el helado de marihuana y menta:

  • 1/4 taza de cogollos bien picados (hasta reducirlos a polvillo)  en un molinillo de café
  • un puñado de hojas de menta frescas
  • 1/2 vaina de vainilla, abierta por la mitad
  • 1 1/4 taza de leche desnatada
  • 1/4 taza de azúcar
  • 1 huevo grande
  • 1 yema de huevo orgánico
  • 1/4 taza de azúcar

Para hacer el caramelo de Cannabis:

  • 1/2 taza de azúcar moreno
  • 1/3 taza de nata espesa
  • 2 cucharadas de jarabe de maíz
  • 1 cucharada de mantequilla de marihuana
  • 1/2 cucharadita de vainilla

Instrucciones

Una vez que tengas todo listo, ¡manos a la obra! Te recomendamos que comiences por la preparación del helado, ya que parte de la preparación la deberás hacer el día anterior.

Para las galletas:

  1. Precalienta el horno a 190ºC.
  2. Mezcla la mantequilla con los azúcares.
  3. Añade la vainilla y los huevos.
  4. Por separado, mezcla la harina con la sal y el bicarbonato de sodio.
  5. Anádela usando un tamiz de malla metálica sobre el cuenco donde tienes la mantequilla.
  6. Mezcla bien todos los ingredientes.
  7. Añade las pepitas de chocolate y las barras de caramelo.
  8. Coloca cucharadas de esta mezcla en una fuente de hornear, sin engrasar.
  9. Hornéalas entre 9 y 11 minutos.

Con estas proporciones te deberían salir unas 60 galletas. Si no las vas a consumir todas, las puedes congelar sin problemas dentro de una bolsa hermética.

Para el helado de marihuana, parte I:

  1. Vierte la leche en una sartén con la marihuana, las hojas de menta y la vaina de vainilla.
  2. Ponlo a fuego lento, ¡no debe hervir!
  3. Añade el azúcar y espera a que se disuelva.
  4. Apaga el fuego y cubre la preparación. De esta forma los sabores se van infusionando y mezclando hasta que la preparación se enfríe.
  5. Lo ideal es dejarlo en congelador toda la noche para usarlo al día siguiente.
  6. Por separado, bate el huevo con la yema y el azúcar, hasta que quede blancuzco y con burbujas.
  7. Ahora, cuela y entibia la parte de la preparación que lleva leche, pero que no hierva!
  8. Luego bátela suavemente con los huevos.
  9. Vierte esta mezcla en una sartén y cocina a fuego muy lento (no debe hervir,  ¡de lo contrario los huevos van a cuajar y se arruinará el helado!)
  10. Cuando esta mezcla cubra la parte de atrás de la cuchara, y puedas dibujarle una línea con el dedo que quede marcada, entonces la preparación está lista.
  11. Déjala enfriar a temperatura ambiente antes de meterlo en el bote de helado.
  12. A partir de aquí, sigue las instrucciones de tu máquina para hacer helado.

Para el helado, parte II:

  1. Mezcla todo, excepto la mantequilla y la vainilla.
  2. Cocina a fuego bien lento y remueve constantemente, hasta que la mezcla empiece a hacer burbujas (puede que parezca cuajada).
  3. Cocina durante 2 minutos más.
  4. Retira del fuego.
  5. Añade la mantequilla y la vainilla, y revuélvelo bien.
  6. Se sirve tibio.

Sin duda, es un postre muy especial para una ocasión especial. ¿Te animas a probarlo? cuéntanos cómo fue y prueba otra de nuestras deliciosas recetas con marihuana.

Imagen tomada de A pumpkin and a princess.

Dedicado al mundo de la marihuana, noticias, consejos,ofertas y revisiones de nuevas semillas de marihuana.